lunes, 18 de agosto de 2008

Mis Vacaciones en Guipúzcoa




Como cada Julio desde hace muchos años, he pasado mis vacaciones en San Sebastián, en el piso que me regalaron mis padres, en los terrenos de Mamelena.

Esta vez hemos ido Carlos y yo solos, pues las chicas tenían trabajo.

Hemos dado muchos paseos por la ciudad, que cada día está más bonita, aunque llena de obras, que la van mejorando.

También hemos hecho excursiones por la provincia: cena en Guetaria, sidrería en Irún, paseo por Aránzazu, comida en Zumaya, etc.. Incluso un día paseo por San Juan de Luz, y otro, baño en Hendaya.

Os mando 3 fotos para que compartáis conmigo lo bonito que está todo..

Y os invito a que nos contéis vuestras vacaciones. He inaugurado esta nueva entrada: " Mis vacaciones en..".


Muchos besos para todos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Elena ¡que bien que hayas inaugurado una nueva sección!. Esperemos que tenga éxito. El mes que viene voy a Sanse, a ver a mis nietas e hijos y conocer la casa de Alberto, que todavía no la conozco, de paso para la alubiada de Javi, en Deva. Ya os contaré. De mis vacaciones poco os puedo contar pues hace tanto tiempo que nos fuimos qu ya se me han olvidado. Lo que si os digo es que Madrid, en agosto, quitando los días de calor africano, es una delicia. Tere

Anónimo dijo...

Por partes. Muy buena idea lo de esta sección, Elenitaza. Aprovecho para avisarte de que a lo mejor te puedo invitar a comer el mes que viene en tu isla (sólo a lo mejor).

Marta, siento que hayas estado pachucha y me alegro de que ya estés buena. Te veo todos lo días por la tele como espectadora de los Juegos Olímpicos. Tu eres esa que va disfrazada de chinita ¿no?

De mis vacaciones en Deva, ya os hice saber mi programa de actos. Una vez terminadas paso a haceros algunos comentarios.

Lo del concierto de la Banda de Deva del día 13 no es fácil de creer. Os aseguro que a esta "banda de pueblo" no le falta un adarme para que suene como una orquesta. La representación constó de 10 piezas y pudimos oír música de Bernstein, Iturralde, Verdi, Tchaikowski o Kamen.

El cura se pasó con la misa y la salve del día 14. Ambos actos ocuparon nada menos que hora y media. Pero doy ese tiempo por bien empleado sólo por oír el Gloria (nuevo, este año, para mí), por ver el espata-dantza que 6 dantzaris ejecutan dentro de la iglesia al Santo Sacramento después de la Consagración y, por fin, por gozar de la inmensa, de la apabullante, de la imponente interpretación que el coro de Deva hace año tras año de la Salve de Hilarión Eslava. Después de hora y media sales del templo con la carne de gallina (y, además, con la misa oída para el día sigiente).

La jornada en que, según mi programa de actos, iba a ir a Fuenterrabía, cambié el plan por el de ir a San Sebastián. El día era precioso y comimos en casa de una amiga que vive en la ladera de un monte (para los que conozcais Donosti, encima de Pakea), desde donde se veía la bahía de la Concha con sus barquitos blancos, Jaizquibel, cimas de Francia y de Navarra... ¡La repera!

Al día siguiente iba a asistir a una segunda novillada en Deva, pero subí un poco el listón y me fui a los toros en Bilbao, que tampoco es mal pueblo.

En estos días he visto a bastantes Cárdenas Chávarri. A Javi y a Blanca, a Paloma y a Antonio, a Pili, a Chipi y a una amiga de ambas que va a Deva por fiestas y que se llama Malú. A Tatín no le vi, ni siquiera en la novillada, pero a May su mujer, sí.

De los Cárdenas Sans vi una noche a Pachi. Podía haber visto también a Isabel y a Quique, que estuvieron en los toros en Bilbao el mismo día que yo, pero no me atreví a cruzar una plaza toda llena de toros sólo para dar un beso a mis primos.

Por lo demás, fenomenal; para mí un día en Deva es como meter mis neuronas en una lavadora, así que siete...

Canel.