Hace algunos meses , con motivo de unos comentarios sobre las cuentas del funeral y entierro de nuestra tatarabuela en Deva, salió a relucir el término "seroras". Y algunos avisados blogueros (Blanca, Tatín), nos sacaron de dudas contándonos que eran una especie de sacristanas que cuidaban de la limpieza de la iglesia.
El pasado fin de semana estuve en Comillas. Repasando los libros que allí tengo, abrí, un poco al azar, uno titulado "Santa María de Icíar" del que es autor Don Juan de Esnaola, sacerdote nacido en San Sebastián el 15 de diciembre de 1891 y fallecido en Laguardia el 8 de noviembre de 1927, poco antes de que su obra fuera publicada.
El libro es una historia del Santuario de Icíar, el edificio, sus vicisitudes a lo largo del tiempo, las obras de arte que contiene, singularmente la imagen de la Virgen y el retablo. Habla de la devoción a la Virgen de Icíar, especialmente de los navegantes, las cofradías, procesiones, peregrinaciones, el servicio eclesiástico, limosnas y mandas piadosas y...de las Seroras, a las que dedica el penúltimo capítulo. En él se dice lo siguiente:
"Una de las instituciones características dedicadas al servicio de nuestros templos, en el cuidado y aseo de las ropas y ornamentos, limpieza del edificio, preparación de la oblata, etc, es la de las Seroras, mujeres piadosas que se consagraban por devoción a dichos servicios, haciendo vida de comunidad, bajo ciertos estatutos.
Esta institución-que en sus orígenes tenía ciertos caracteres de organización monacal, ha evolucionado de tal forma, que en la actualidad se reduce a una o dos mujeres-donde las hay-que atienden a las necesidades de la limpieza de los templos, recibiendo por estas labores alguna retribución establecida por la costumbre y determinada-en algunos casos-en el arancel diocesano.
Viven en sus domicilios particulares; cualquier estado es compatible con sus funciones, y acuden a la iglesia cuando lo reclaman sus servicios."
A continuación transcribe las Constituciones de las Seroras de Santa María de Itzíar, aprobadas el nueve de agosto de mil setecientos cuarenta y tres. Contiene veintisiete disposiciones, que ,por supuesto, no voy a copiar, pero alguno de cuyos aspectos comentaré en otra ocasión.
3 comentarios:
He buscado en el diccionario de la RAE y la palabra Serora no existe. Por lo que dice Juaco eran lo que hoy podríamos llamar sacristanas (especie en proceso de extinción.) Una de las últimas que había en Madrid , o por lo menos que yo conocí, fue Margarita la enfermera de tío Jaime, y a la que los primos García de Cárdenas siempre llamaron La Tata.
Los últimos años de su vida los pasó feliz ayudando en La parroquia de la Concepción de Goya a pasar el cepillo, a encender y apagar velas, y a menesteres parecidos a los de las Seroras de Icíar, mientras saludaba a antiguos pacientes, a algún que otro Cárdenas que pasaba por allí y a tanta gente que la quería.
Aunque creo que ya la hemos mencionado aquí en alguna ocasión, yo le mando un cariñoso recuerdo. Margari.
¡Ahí va Canel!
La palabra "seroras" supone, en mi opinión, lo que los lingüistas llaman una hipercorrección. Lo adecuado debe ser decir serores, pero alguien, al ver que el sujeto era una monja, decidió cambiar el final plural en -es por el final (habitual en el femenino plural) en -as.
Serora no existe en el diccionario como bien dice Margari e, incluso, en el de 1852 (10ª edición y primero que yo tengo), tampoco aparece.
Pero en el léxico romance correspondiente a los siglos del VIII al XII, se registran algunas citas para seror y serore con el significado de "hermana" o "monja".
Año 952. En el Tumbo de Celanova (folio 191) se puede leer "post parte de serores", aunque refiriéndose a la parte de atrás del convento de las monjas y no a la mismísima parte de atrás de las monjas propiamente dichas.
Año 953. En el Asturias monumental, epigráfica y diplomática (Vigil, 1886), se puede leer "et uinia que donauit Seuero appa et serore Gogina...", que, en castellano sería: "y viña que donó el padre Severo y la hermana Gogina..."
Año 1001. El Cartulario de Santillana, en la página 53, dice: "... per ubi illas serores abitaverunt" (sic), que no requiere traducción.
Año 1016. El Tumbo de León, en el folio 190 línea 11 exhibe un "seror Tarasia" y, más adelante, en la 13, un "fratres et serores".
Quieren decir estas 4 citas que existían las palabras seror y serore como sinónimo de sor. Además, su plural era serores que, casualmente, es idéntico al de sor: sores.
Mi tesis es que, en cierto momento, algún escritor, para pluralizar los singulares monjiles debió desechar el -es pasando a utilizar el -as, corrigiendo algo que no tenía por qué corregirse.
Para más datos de lo que eran las seroras (o serores), escribir esa palabra y la palabra Deva en la ventanita de GOOGLE y dar al botoncito de "buscar".
¿Me ha quedado mono?
Canel.
He entrado en Google, seroras, Deva, tal y como indica Canel y efectivamente, ya no cabe duda de quienes eran las seroras. Hay que saber buscar. Internet es una fuente de conocimientos y si encima tenemos un guía como Canel que nos indica dónde tenemos que hacerlo, mejor que mejor. Gracias por ampliar nuestros conocimientos.
Por cierto Canel, tengo el libro que te dije en el coche. Espero dártelo algún día. Tere
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