Mi padre, José Ramón, al igual que varios miembros de la familia, tenía una vena epigramática y cierta facilidad versificadora con las que sacaba punta a diversas situaciones de la vida.
Hace muchos años le presentaron a un señor al que entonces casi nadie conocía pero que, andando el tiempo, ocupó importantes cargos, entre ellos el de Comisario del Plan de Desarrollo y Ministro de Asuntos Exteriores: Se llamaba Laureano López Rodo. Le hizo gracia el nombre y enseguida escribió:
Laureano López, del tren
estando en marcha, saltó,
y, aunque saltar saltó bien,
como cayó en terraplén
Laureano López Rodó.
Algunos de vosotros habréis conocido a José María González, un cura muy amigo nuestro que celebró muchas de nuestras bodas y algunos bautizos. Era un hombre un tanto peculiar, bastante desastrado, que decía palabrotas y fumaba como una chimenea. Pero también era muy culto (tenía varias carreras y era catedrático de griego en un Instituto), generoso y desprendido y muy buen amigo.Yo aprendí muchísimo con él y le estoy muy agradecido. Conocía y mantenía cierta relación de amistad con el entonces Príncipe Juan Carlos, de la que soy testigo, pues en varias ocasiones le llevé en el coche al Palacio de la Zarzuela. En relación con esto, de vez en cuando fantaseaba y albergaba la esperanza de que el Príncipe, cuando ocupara el Trono, le propondría para una Mitra, cosa que nunca ocurrió. A este respecto, mi padre escribió:
Si en la Zarzuela algún día
el Príncipe te decía
que al ser Rey, como su abuelo,
a Obispo te ensalzaría,
¡Querido José María,
como te tomaba el pelo!
Cuando llegó a casa la invitación de boda de Miguel Valentín-Gamazo y María Pontijas, escribió al dorso del tarjetón:
En la Plaza de Pontejos
los señores de Pontijas
usando los catalejos
vigilaban desde lejos
cómo bailaban sus hijas.
Otro día os contaré más.
7 comentarios:
uaco, éstos versos tan ingeniosos me recuerdan los últimos días de mi padre, cuando venía el tuyo a verle y se partían de risa recordando chascarrillos, nos encantaba oirles,que pena no haber tenido luz y taquígrafo en aquellos momentos... A ver si te acuerdas delverso e En la calle de Jardines se rifaban dos jarrones y en la calle de Tudescos se rifaban dos cojines, o algo así. Hasta el final conservaron su sentido del humor. Recuerdo un día q con mucha angustia, porque le veíamos fatal, llamamos a Alfredo M. Paz el cual en 10 m. estaba allí, yo compungida le cogí la mano a papá y se la besaba, él abrió un ojo y me dijo: Qué susto, creí que eras Alfredo, podría contar muchas anécdotas pero no quiero ponerme tonta. Juaco a ver si envías el verso de En la calle de Tudescos se rifaban dos cojines y en la calle de Jardines se rifaban dos jarrones o algo parecido me hacía mucha gracia pero se me ha olvidado.BSSSSS a todos. Ali Sina
Perdón, acabo de percatarme que le pido a Juaco que envíe un verso 2 veces, creía que la primera vez se me había borrado, no entiendo nada Ali Sina
Otros chascarrillos más que contaba de papá:
Compró la mulata Rita
Una maleta barata
Y así dijo Roque Pita
Es tu maleta malita, mulata.
De un marinero argelino
tan negro como ninguno
Con razón decía Lino,
Es un marino, moreno, moruno
De Chile trajo Carmona
Una chalina muy buena
Y así le dijo Ramona:
Es tu chalina chilena, chulona
El señor Ortiz Muñoz
Es un hombe tan feroz
De apetito tan voraz
Que es capaz
De comerse con arroz
La paloma de la paz
El marqués y su mujer
Contentos quedan los dos
Ella se fué a ver a Dios
Ya él le vino Dios aver
Nunca nos aburrimos con nuestro padre.
Otro día más... Besos
Alicia, el verso me parece que era algo así:
Ayer rifaba Carrasco
en la calle de Tudescos
dos cojines deDamasco
y dos jarrones chinescos.
Los cojines le tocaron
a uno de Torrelodones
y al sobrino de Carrasco
le tocaron los jarrones.
Y en la calle de jardines
se lamentaba Luis Briones
de que en vez de los cojines
le tocaran los jarrones.
Me acuerdo también de otro verso de mi padre (éste en serio) que escribió cuando le concedió el Colegio de Arquitectos, una medalla de oro, con motivo de sus cincuenta años de profesión.
Después de medio siglo currelando
con tesón, con pasión y sin desdoro
recibo al fin ésta medalla de oro
que indica que los años van pasando
Yo sigo por el mundo caminando
me alegra enormemente el aquí veros
¡compañeros del alma compañeros!
y aquí seguimos todos aguantando.
Ya la escuadra, el compás y el cartabón
pasaron a la historia ¡qué tristeza
Y por eso yo creo con razón,
que si en ello dejamos la cabeza
nos dejamos también el corazón,
que así lo quiso la Naturaleza.
Los versículos de la calle de Tudescos, tal como yo los recuerdo,eran así:
Le tocaron a Velasco
en la calle de Tudescos
dos cojines de damasco
y no dos jarros chinescos.
Y en la calle de Jardines
se lamentaba Briones
de que, en vez de los cojines,
le tocasen los jarrones.
Del tío Juan hay muchas rimas estupendas. Yo siento no recordar las que dedicó a Belén el día de la boda de Matilde. Apareció Belén, guapísima, tocada con una especie de sombrero hongo de color blanco que llamó mucho la atención. Uno de los versos era:"vaya un bombón con bombín".¿Alguien podría recordárnoslos?
Si mal no recuerdo era algo así:
La del bombín es Belén
la hija de Valentín
y está con bombín tan bien
que dicen los que la ven
"vaya un bombón con bombín."
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