miércoles, 25 de febrero de 2009

La Loca del Sacramento


Recientemente hemos comentado la figura de Don Gutierre de Cárdenas, Comendador Mayor de León de la Orden de Santiago, Contador Mayor y consejero de los Reyes Católicos. Recordamos su actuación en el matrimonio de Fernando e Isabel, sus hechos como diplomático, sus hazañas militares en la guerra con Portugal y en la Reconquista de Granada, y su muerte en Alcalá de Henares el 31 de enero de 1503. Se dice que junto a un gran hombre siempre hay una gran mujer, y Don Gutierre no iba a ser una excepción. Esa gran mujer fué Doña Teresa Enríquez, conocida en su tiempo como "La Santa" y que ha pasado a la Historia como "La Loca del Sacramento", sobrenombre que le puso el Papa Julio II.
Grandes fueron los honores, favores, privilegios y mercedes con que los Reyes Católicos premiaron la fidelidad y los servicios de Don Gutierre, pero ,sin duda, el más señalado fué su matrimonio con Doña Teresa Enríquez. De ella vamos a tratar en estas líneas.
Fué Doña Teresa Enríquez hija de Don Alonso Enríquez y Doña María de Villagrán.Don Alonso, Almirante de Castilla, era uno de los personajes más importantes de su época y pertenecía a una de las familias más nobles de Castilla, más tarde Duques de Medina de Rioseco. Su hermana Doña Juana era Reina de Aragón por su matrimonio con el Rey Don Juan II y madre de Fernando el Católico; otras hermanas suyas se casaron con los títulos más sonoros de los reinos españoles como el Duque de Alba, el Marqués de Astorga, el Conde de Benavente, el Conde de Buendía y el Duque de Cardona en Aragón.
Había nacido Doña Teresa hacia 1450, probablemente en Valladolid. Su madre falleció en el parto y la niña quedó a cargo de su abuela paterna Doña Teresa de Quiñones, hija del Conde de Luna, de ilustre estirpe leonesa (como puede verse, la vinculación de la familia con León viene de antiguo). Su infancia transcurrió en el palacio de Valdescopezo, cerca de Medina de Rioseco, el señorío de los Enríquez, junto a un convento de franciscanos, fundación de la familia. Esta circunstancia influyó de forma decisiva en la vida de Doña Teresa, que siempre estuvo muy vinculada a la Orden Franciscana . Uno de sus maestros fué Fray Juan de Ampudia, que adquirió celebridad por haberse enfrentado con el mismísimo Emperador Carlos V cuando llegó a Valladolid rodeado de una patulea de consejeros flamencos, antipáticos, mandones y prepotentes, que miraban por encima del hombro a los españoles(uno de los motivos que desencadenaron el levantamiento de los Comuneros).
Su abuela, mujer muy devota,la inició en las prácticas piadosas y en las obras de caridad que serán una constante en su vida. Cuando fué creciendo quiso meterse monja en las Clarisas de Palencia donde una tía suya-sí, otra tía más-era Priora. Pero la Providencia- y el resto de la familia- tenían otros planes, y Doña Teresa recibió la educación propia de las niñas bien de la época que estaban destinadas a casarse con el mayorazgo de alguna de las grandes Casas de la aristocracia.
Continuará.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Juaco:

¿Me ratificas que la reina de Aragón, Juana Enríquez, era hermana de nuestra Teresa Enríquez?

Yo creo que la primera era tía carnal de la segunda.

Canel.

Juaco dijo...

No te ratifico ni te rectifico, pues es verdad lo que dices, que es lo mismo que yo digo. Cuando digo "su hermana" me refiero a Don Alonso, que es el sujeto de la oración inmediata anterior, aunque al leerlo así, de primeras, pueda interpretarse de forma equívoca. Para que no haya dudas, Doña Juana era tía de Doña Teresa y, por tanto, Doña Teresa y Don Fernando el Católico eran primos hermanos.Gracias por contribuir a la claridad de la que mi redacción se ha resentido en este caso.