Como en Comillas no tengo ordenador, y las colas en la biblioteca municipal son kilométricas he tenido unas vacaciones forzosas de blog. Reintegrado (muy a mi pesar) a la vida civil, os contaré que la exposición que hice en el Ayuntamiento de Comillas del 1 al 15 de agosto fué, como estaba previsto pero no garantizado,un gran éxito. Pruebas de ello son el reportaje con entrevista incluída que emitió la primera cadena de TVE en el informativo regional de Santander, el artículo a cuatro columnas y de más de media página que publicó El Mundo y el hecho de que se vendieron las tres cuartas partes de los cuadros expuestos. Así que, por esa parte, completamente satisfechos.
Nicolás estuvo con nosotros dos semanas de agosto, no así Bárbara, que apareció los cuatro primeros días de septiembre después de un viaje a Buenos Aires y la Patagonia.
Pasamos un día por Deva y al único que vimos fué a Antonio Sáenz de Miera que acababa de ser abuelo otra vez, pues Ana acababa de tener una niña.También han visto aumentar sus nóminas de nietos en este mes de agosto mis hermanos Luis y Elena.
Pero el acontecimiento para nosotros más relevante, y muy triste, ha sido la muerte de nuestra perra Trapa, que será objeto de comentario aparte.
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