Y ahí tenemos a Lorenza de Cárdenas, casada en segundas con Lorenzo Ramírez de Prado que era un rico abogado, escritor, humanista y hermano de la VOT.
La VOT, acrónimo de Venerable Orden Tercera, es la última de las órdenes fundadas por San Francisco de Asís: la Orden Primera fue la de sus frailes, la Segunda la de las monjas clarisas y la Tercera, la VOT, la de los seglares que deseaban vivir su religión conforme a la regla franciscana.
Don Lorenzo debía pertenecer a la Orden desde antes de su boda, en 1639, pero Lorenza no profesó hasta 1641, con lo que es probable que fuese novicia los años 39, 40 y 41, pasando a ser hermana ya en ese año.
Para 1658, a los 75 años de edad, muere el marido dejando a Lorenza inmensamente rica y sin mayores ataduras familiares, pues el difunto también se había alejado de los suyos al estar muy desilusionado con ellos (menos con su hermano Marcos, arzobispo en México) por considerarles unos desagradecidos.
A partir de ese momento la generosidad de Lorenza se manifiesta como un tsunami arrollador (y perdón por la cursilada). Fundó el Colegio de San Nicolás de Bari para recoger a exreclusas (como el Padre Garralda pero 3 siglos antes) y creó una fundación para jóvenes solteras o abandonadas por sus maridos. Dedicó cantidades importantes al sostenimiento de jóvenes indigentes que podían tomar el mal camino y, en esta línea, creó a medias con Ana de Contreras una nueva fundación.
En tiempos en los que los deudores iban a la cárcel si no podían hacer frente a sus obligaciones, Lorenza negociaba con los acreedores, les abonaba lo pactado y el reo quedaba libre. No contenta con ello dotó con 50.000 ducados (de principal y unas rentas anuales del 8 %, procedentes del Reino de Galicia) un proyecto para la redención de cautivos que caían en manos de los berberiscos del norte de África.
Como aquí no hay notas de pie de página (al menos yo no sé ponerlas), hago un aparte para indicar que un ducado, para que nos hagamos una la idea, tenía 3,6 gramos de oro. Así que, grosso modo, un ducado equivalía a unos 60 euros de hoy (ó 10.000 ptas.).
Pero sigamos. Casi todo esto, y lo que veremos después, lo hacía a través de la VOT, que veía crecer a un tiempo sus actividades, su prestigio y su economía.
Fundó también una residencia para 24 hermanas profesas viudas, para lo que hace a la orden un primer pago de 7.000 ducados al contado, unas rentas de 3.000 ducados anuales y 124 euros por año y viuda residenciada. Todo ello vinculado a deudas que la corona española mantenía con Lorenza desde Neva España.
Se hizo cargo, de por vida, de todos los gatos hospitalarios correspondientes a 12 hermanas enfermas ingresadas en el Hospital de la VOT y, además, otra cama para tuberculosas. La Orden se lo agradeció poniendo una placa alusiva a su generosidad en una pared del centro.
El ritmo de donaciones de bienes muebles es imposible seguirlo: adornos, joyas, telas, relicarios... Comentaré sólo que a la Iglesia de San Nicolás de Bari (hoy la más antigua de Madrid, en la calle San Nicolás) le hizo donación de una lámpara de techo, de plata, con el escudo de los Cárdenas repujado en su exterior, que debía mantener permanentemente 3 candelas encendidas en homenaje a la Santísima Trinidad. Pues bien, un buen día (aunque a lo mejor no era tan bueno, porque había tormenta), según testigos entró un rayo por una ventana y, en vez de seguir su recorrido hasta al suelo, se "alojó" en la lámpara, no causando más desperfecto que el incendio de la borla que colgaba de ella y permaneciendo encendidas las 3 velas.
Un regalo espectacular, no tanto por su volumen como por su sentido y su generosidad, fue la institución todos los martes de una Exposición del Santísimo en la Capilla del Cristo de los Dolores. La VOT, por cumplir este deseo de Lorenza de Cárdenas, recibía 625 ducados al año y otros 190 (algo menos de 2.000.000 ptas)... ¡cada martes! Ni que decir tiene que la elaboración de la custodia, a la que le echaron 10.000 ducados de oro y plata y buena cantidad de joyas, corrió a costa de la de siempre.
Y para terminar con el capítulo de donaciones, hay que decir que en 1678 declaró a la VOT que, una vez muerta ella, su casa familiar de la calle Bordadores esquina a Arenal, en Madrid, pasaría a ser propiedad de la Orden.
En 1679 hicieron los rectores de la Orden Tercera una contabilidad de los bienes remitidos por Lorenza de Cárdenas. Resultó que, sólo en metálico,
se habían recibido 504.607 ducados (unos 30 mills. de euros o 5.000 mills. ptas.) que producían rentas anuales de 40.357,36 ducados (un no desdeñable 8 %). A todo esto había que sumarle un oficio de regidor de la ciudad de Jaén, los futuros derechos sobre la casa de la calle Bordadores y centenares de valiosos objetos de culto y joyas.
El mismo mes en que se presentaron esas cuentas, Lorenza hizo donación a la VOT de otros 6.000 ducados más.
(Continuará)
Canel.
2 comentarios:
Canel, ya se que es un lapsus escriturae, pero me encanta que se ocupara de todos los "gatos" del hospital. Que supongo habría muchos, para que no hubiera ratones.
Todo lo que cuentas es superinteresante, dejando a los gatos aparte. Enhorabuena por tu sabiduría y buen escribir.
Un abrazo
Javi
A Doña Lorenza, que siempre estuvo rodeada de "chorizos", en vez de la longánima habría que llamarle "la longániza".
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