lunes, 26 de enero de 2009

LORENZA, la longánima (I)

Lorenza de Cárdenas y Manrique de Lara nació en Córdoba en 1606 (ó 7). Hija de Alonso de Cárdenas y Balda (8º Conde de la Puebla del Maestre), natural de Zafra y "vasallo" del ducado de Feria y de su 3ª esposa, Juana Ángel Orense y Manrique de Lara, quedó huérfana siendo niña pues su padre murió en 1610 y su padre 2 años después.
Se encargó de la niñita su tío Lorenzo, hermano de su padre, que no se ocupó demasido de ella. Ya de vieja escribiría Lorenza que en ese hogar no había obtenido más que "pocos cuidados y cortos alimentos". Sí recibió una educación propia de una niña bien y ella, por su cuenta, se cultivó con la lectura.
Casó Lorenza en primeras, probablemente en 1921, con su tío carnal Don Francisco de Orense Manrique y Bernuy, hermano de su madre.
Para 1624 el matrimonio vivía en Trujillo. Allí conoció Lorenza una fundación que cuidaba a jovencitas desvalidas y la buena mujer se comprometió a colaborar con esta obra social dotando a 2 chicas cada año (2.200 reales anuales). Mantuvo esta primera muestra pública de su magnanimidad hasta su muerte 57 años más tarde.
Por alguna razón este primer matrimonio duró sólo 15 años, transcurridos los cuales la pareja se divorció (1636) por causas desconocidas y perdiendo Lorenza en el envite la patria potestad de un hijo de 12 años habido con Francisco. Sin tener a donde ir, la Cárdenas buscó refugio en casa de su amiga, la duquesa de Feria.
En 1639, muerto ya D. Francisco (porque si no hubiese sido imposible), Lorenza contrae segundas nupcias, ahora con Don Lorenzo Ramírez de Prado que tiene 55 años mientras ella está en unos espléndidos 33. Curiosamente, el varón también es deudo de la casa de Feria, que parece ser el eje de la vida sentimental de nuestra parienta.
Pero a los Cárdenas el novio no les gustaba. Estaban emparentados con la mejor nobleza de España y un simple gran abogado y hombre de letras no les parecía suficiente.
Además, el padre de Lorenzo, D. Alonso, había estado condenado por la justicia por un quítame allá esos doblones (la madre también, por encubridora). En efecto, el buen señor había entrado en la órbita del duque de Lerma que funcionaba exactamente igual que un "gang" de Chicago. Naturalmente que D. Alonso, como los demás de la banda encabezados por el propio duque, se pringó en algo relacionado con Portugal (y con dinero).
Las primeras apariciones públicas de Don Lorenzo fueron en defensa de su padre, lo que debió hacer bastante bien porque el hombre no salió mal librado del todo en comparación con sus secuaces. Pero cuando entró en el ámbito de la política todos sus enemigos (y los de su padre) le atacaron sin piedad, llegando a acusarle de pertenecer a una familia de judíos conversos. Naturalmente que esa acusación no tenía base, pues Felipe IV, que le honró con muchos honores, le hizo caballero de Santiago, así que debió probar su buen origen ante la Orden, la entidad tal vez más estricta de España en cuanto a exigencia de limpieza de sangre.
La nueva boda era interesante para ambos: Lorenza proporcionaba el abolengo y las relaciones de que él no disponía y Lorenzo el dinero del que ella (no porque no se le debiese) no podía disponer.
Pero, como he dicho, a los Cárdenas no les gustaba Don Lorenzo, así que, simplemente, ni acudieron a la boda ni a los festejos previos. Este quedar desatada de casi todos sus lazos familiares facilitó, según algunos estudiosos, el que Lorenza fuese más adelante tan generosa con su hacienda.
Pero algo calculó mal la familia de Lorenza porque todo apunta a que el matrimonio fue por amor. Así que los 20 años que duró, hasta la muerte de Lorenzo, lo fueron de felicidad conyugal para ambos. Las frases que el marido dedica a la mujer en su testamento son enternecedoras. "mi querida y respetada mujer; mi amada esposa; mi señora y querida doña Lorenza..."
Lorenzo, además de enamorado, rico y buen marido, era un escritor humanista, amigo de El Brocense, Lope, Góngora, Nicolás Antonio y enemigo literario de Quevedo. Un chollo.
(Continuará)
Canel.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Para Merche Cárdenas:
Merche: ¿esta rama de los Ramírez - Cárdenas son los antepasados de tu nuera Carlota?
Un abrazo, Marina

Juaco dijo...

Canel, ¿de dónde sacas tanto "aquí hay tomate" familiar? Nos tienes alucinados.Por favor, no pares.
Doña Lorenza lo tuvo que tener difícil para casarse en 1921. Sí, ya sé que es un "Lapsus digiti" que le puede pasar a cualquiera, pero si lo leo y no lo digo, a lo mejor alguien piensa que me lo he creído, y quedaría fatal.

Anónimo dijo...

Canel, como hablas de los Cardenas y Balda, conoces la casa de Balda en Azcoitia? Yo fui siendo bien pequenio con el tio Jaime, que me la ensenio. (Perdona por la forma de escribir las enies, pero estoy en Nueva York, y este ordenador no las tiene.)
Abrazos
Javi

Anónimo dijo...

A Juaco.

Gracias por los piropos. En realidad todo consiste en tener dos o tres pistas y tirar del hilo con libros y, sobre todo, con el ordenador (y comprobando mucho).

A Javi.

No. No conozco esa casa. Pero te voy a contar algo de ella.

En el siglo XV en Azkoitia no había más iglesia que un templo que era propiedad de los Balda. En cierto momento el obispado de Pamplona construyó una parroquia nueva y, con toda solemnidad se procedió al traslado del Santísimo de una la vieja iglesia a la moderna.

Naturalmene que eso no gustaba al "jauntxo" o "pariente mayor" de los Balda que, para mostrar su descontento, no tuvo mejor idea (ni más convincente) que la de apostarse en la esquina de la casa a que nos referimos y, al paso del sacro cortejo, descerrajar un mortal arcabuzazo al párroco que presidía todo aquello.

Luego, montando en un corcel que previamente tenía enjaezado al efecto, tomó el tole por los breñales y, si te he visto no me acuerdo.

Este verano iré a verla.

Canel.

Juaco dijo...

Estos Balda de Azcoitia,¿No son los que tenían un negocio de estanterías?